Un estudio de neurocientíficos del Instituto Max Planck, de Alemania, confirmó que muchos pacientes que sufren este tipo de deterioro cognitivo conservan sus recuerdos musicales aun en las fases más tardías de la enfermedad. Y explicó las razones de esa permanencia: la memoria de la música se guarda en áreas cerebrales diferentes a las de otros recuerdos.
