La medicina natural constituye un sistema preventivo, curativo y regenerativo que se basa en las leyes inmutables de la naturaleza. Existen unos principios básicos por los que se rige la medicina natural en sus acciones o actuaciones curativas o terapéuticas: la curación o mejoría se obtiene gracias a la “vis medicatrix naturae” o fuerza curativa propia de la naturaleza. Otro principio sería aquel del “primum non nocere”; por el que se extiende que no debemos dañar nunca al paciente en nuestras actuaciones terapéuticas o profesionales, y finalmente, contemplar el principio de tratar al paciente de forma individualizada de acuerdo con aquel dicho de Hipócrates (Padre de la medicina): “no hay enfermedades sino enfermos”.
